La Assemblea del Barri de Sants, auto-organizando los barrios desde abajo

Entrevistamos a Ferran de la Assemblea del Barri de Sants, de Barcelona. La Asamblea lleva más de 11 años luchando en el barrio creciendo cada año en experiencia y fuerza, y convirtiéndose poco a poco en un referente a seguir. Nos comentará como funciona y en qué campañas están ahora. También tocaremos el tema actual de las acampadas, y su extensión (en las ciudades más grandes) a los barrios y pueblos cercanos. A menudo estas nuevas asambleas no tienen muchos referentes a los que mirar, exceptuando las propias plazas ocupadas en las ciudades. Sin ánimo de ser exhaustivos, porque habría mucho más que contar, Ferràn nos va desvelando el camino seguido por esta asamblea de barrio desde su creación hasta las acampadas actuales.

ALB.- Primeramente, ¿de dónde surge la Assemblea de Barri de Sants (ABS)?

La Assemblea del Barri de Sants en principio estaba constituida por la asamblea de las casas y los Centros Sociales Okupados del barrio. Básicamente era una organización de apoyo mutuo y visualización del movimiento de okupación. A raíz de las movilizaciones contra la guerra, contra la Europa del Capital -en este periodo-, y la cuestión de la Ley de Extranjería se produce de alguna manera la confluencia, por una parte de esta gente que provenía del movimiento okupa y por la otra de los activistas y las activistas que surgen a raíz de aquellas otras movilizaciones, y se da un contacto, un enganche entre varias generaciones de activistas. De este proceso gente que pertenecíamos a los movimientos sociales en los años 70 y 80, por ejemplo, en el Ateneo Libertario de Sants, nos incorporamos a un terreno común con esta gente y entonces se plantea que la Asamblea de Barrio de Sants sea un espacio mucho más plural.
La participación en la ABS siempre ha sido a nivel individual, pero a través de esta participación individual se conectan gente de las asociaciones de vecinos, de entidades culturales, de las casas okupadas y es a partir de ahí que la asamblea de barrio de alguna manera adquiere la forma que tiene actualmente, en la que están participando muchas de las entidades más comprometidas del barrio (de esta forma indirecta) como ateneos libertarios, CSOs, incluso el Casal independentista, lo cual hace que se junte gente con puntos de vista diferentes y de ideologías diferentes. Hay un terreno de afinidad básica, que es el afrontar determinados conflictos, que es lo que le da cohesión a la Asamblea de barrio.
ALB.- ¿Cuál es la forma en la que os organizáis? 
De hecho ha habido varias épocas. Estamos hablando de un proceso de 11 años ya, que fue cuando tomó esta forma la Asamblea de barrio. De hecho, el funcionamiento durante todo el tiempo – excepto en ocasiones que hay una campaña específica, en que se añaden nuevas comisiones – hay una comisión permanente y hay grupos de trabajo sobre determinados temas, que están vinculados a la ABS. Por ejemplo, uno de los que se repiten desde hace bastantes años ya es la comisión (o sub-asamblea) que prepara las fiestas alternativas. Viene funcionado cada año y participa gente de los colectivos, entidades y tal, porque el hecho de que funcionen bien las fiestas alternativas hace que tengamos unos fondos económicos que nos permiten afrontar, pues desde tener materiales como equipos de música propios o poder hacer ediciones de carteles hasta hacer aportaciones solidarias a campañas anti-represivas o los diferentes colectivos incluso pueden pedir dinero para mejorar sus locales y después devolverlo a la caja de la ABS. Ésta sería una de las comisiones que existe.
Durante determinados momentos ha habido comisiones anti-represivas. También ahora hay un grupo de trabajo contra todos los recortes que se están produciendo a nivel económico. Ha habido grupos específicos que funcionan temporalmente vinculados a cuestiones como la emigración. Y hubo una oficina de información sobre la Ley de Extranjería. En este momento tenemos un grupo Laboral que abre un día a la semana de una manera permanente, todos los lunes, para que la gente que tenga problemáticas laborales pueda ir allí. Y después existen comisiones que están vinculadas a cuestiones concretas.
El funcionamiento es que básicamente hay una asamblea general en la que asisten el máximo número de gente posible y se convoca de la forma más intensiva, que es trimestral y luego hay una ordinaria que sería una vez al mes. Y en los intervalos y para gestionar actividades, porque desde esta estructura se generan charlas a nivel interno y externo, durante la mayoría del tiempo funciona lo que se llama “la permanente” en la que hay 4 o 5 personas que son el hilo conductor entre asambleas generales.
ALB.- Tenéis medios de comunicación propios, como La Burxa. ¿Es independiente a la ABS o está vinculado? 
No, de hecho La Burxa ya apareció en el momento de la primera asamblea de barrio, y de alguna manera era el portavoz del movimiento okupa en Sants a través de su asamblea. La Burxa ha ido cambiando sus contenidos y su presencia. Su manera de trabajar se ha ido adaptando a la visión y participación de la gente que forma parte de la asamblea de barrio. En el inicio era un din-A3 doblado y en blanco y negro, y en este momento son 6 din-A1 doblados, en formato periódico, que sale una vez al mes, a todo color y se editan 5000 ejemplares de distribución gratuita. Es una de las cosas que se mantiene con la economía de la ABS, a través de las pelas que entran a través de las fiestas alternativas.
A parte de esto, tenemos una web; vinculada a la web tenemos una televisión por internet y se está trabajando, y está costando, por la cuestión del espectro radioeléctrico de la FM, es difícil, el tema de disponer de una radio. La hemos tenido a intervalos y supongo que en algún momento la tendremos.
ALB.- ¿Qué proyectos y campañas ha impulsado o está impulsando la ABS? 
La asamblea de barrio, teniendo en cuenta que abarca desde asociaciones de vecinos históricas, hasta grupos de actividad cultural como los castellers, o los bastoners, o grupos de teatro… hay de todo allí. De alguna manera las campañas que están vinculadas al barrio tienen un poco las dinámicas de estas entidades y colectivos. Una de ellas, y llevamos desde el año 1996, es la de defender el Centro Social okupado y Autogestionado Can Vies, que ya ha sufrido 3 amenazas de desalojo y en las 3 la asamblea de barrio ha sido importantísima para aglutinar a todo el barrio en la defensa del espacio y a la vez servir de plataforma y altavoz para toda Barcelona para recibir las solidaridades necesarias para vencer en las 3 batallas, digamos, que hemos tenido con la Administración por el tema este, y la propiedad.
A parte de éste, en este momento, una de las más activas, para no entrar en las que son de tipo histórico o sea en las campañas que hemos participado como la de la Europa del capital o las plataformas contra la guerra o contra el fascismo… ha habido muchas. En este momento digamos que una de las tres patas de actividad más visible de la ABS, una es el tema de Can Vies, que finalmente se ha conseguido que se desestimase la demanda y la campaña, como quien dice, la tenemos ganada… y los otros dos objetivos son, una: la campaña de la Lleialtat Santsenca, que era una cooperativa de consumo antes de la guerra civil española y que en este momento por trueques de estos que hacen entre empresas inmobiliarias y administraciones ha llegado a manos del Ayuntamiento y se ha puesto una campaña para que este edificio no se tire al suelo y se construya cualquier bestialidad y se convierta en un Centro Autogestionado que esté dirigido a la cuestión cooperativa en sentido de promoción del cooperativismo (ya que había allí una cooperativa de consumo, aunque haya otras en el barrio, pero queremos tener una allí), de centro de cultura popular y también de centro vecinal. Que haya, como quien dice, un centro donde la gente pueda autogestionar sus necesidades económicas a través del cooperativismo y culturales a través de estructuras autogestionadas. En esta campaña está la ABS, se han sumado otras entidades o agrupaciones que podríamos calificar de menos activistas, pero también históricas en el barrio, y entre todos estamos ejerciendo una presión importante, que ha llevado a que en principio se pacte una cesión de ese espacio con los objetivos que está solicitando la asamblea de barrio. Esa sería la campaña de la Lleialtat santsenca, que cuenta con el apoyo de la Federación de Cooperativas, que también está en el barrio.
La otra es Can Batlló. Can Batlló es un polígono industrial que era una zona de producción textil. Tiene el equivalente en superficie a lo que podrían ser unos 8 o 10 campos de fútbol, para que la gente se haga una idea. Una cosa muy grande. Y desde hace 35 está pactado con la Administración que en esa zona tendrían que ir equipamientos para esta parte del barrio de Sants que es Labordeta. En 35 años por más que la Administración ha ido diciendo que sí, no se ha movido ficha. Finalmente hace dos años, como la cosa no se movía, lanzamos el reto a la Administración que nos dijo que en junio del 2011 estarían empezando a construir equipamientos y que ya se habrían hecho los pisos de protección oficial… y nosotros les dijimos: “si no es cierto, nosotros, en junio del 2011 entraremos en el espacio y lo ocuparemos”. Esto hace dos años sonaba a hipótesis, pero estamos a punto de llegar al día 11 de junio (la fecha que habíamos elegido para entrar en el espacio) y vamos a entrar.
De hecho esta reivindicación, de estos equipamientos que estaban pactados y que no se han construido, está vinculada a otras dos luchas históricas que ha habido en el barrio que no corresponden a la época de la ABS, pero que es importante que se entienda. Sants ha sido un barrio obrero, y más a principios del siglo XX que es cuando se crean estos polígonos grandes fabriles-textiles en el barrio, y aquí se crean 3 grandes fábricas. Una era la “Espanya Industrial”, otra era lo que se llamaba el “Vapor Vell” y la otra era Can Batlló. Entorno a ellas se generó esta dinámica que hizo que se pasara de ser un pueblo agrícola a ser una zona industrial con una población de clase obrera importante que le ha dado personalidad al barrio y que se ha ido transmitiendo. Las dos primeras (Espanya Industrial y Vapor Vell) ya hace unos años, por lucha vecinal, en asambleas y plataformas de vecinos reivindicativas se logró que la primera fuera un parque donde querían construir pisos y equipamientos que no hacían falta en ese momento en esa zona. Ahora es un parque. Se hizo una asamblea que se llamaba “Assemblea per un Verd Total en l’Espanya Industrial” y se consiguió. Y la otra, que tendría que haberse convertido en unos grandes almacenes, que era el Vapor Vell, en estos momentos tenemos una escuela y tenemos una biblioteca pública. También fruto de la lucha. Digamos que la tercera fábrica que nos queda, el último escalón de la recuperación de las estructuras históricas de producción fabril que había en el barrio, es Can Batlló.
Entonces nosotros queremos que se recuerde la memoria obrera y se combine con los equipamientos que creemos que pueden ir allí. Y es por esto que la asamblea de barrio está recabando apoyo y gestionando toda la campaña de cara a que el día 11 de junio entremos en el espacio y lo ocupemos.
ALB.- ¿Cuál es vuestra relación con las AA.VV. del barrio? 
De hecho en la asamblea de barrio, primero recordar (que es importante) que la participación es a título individual. Lo que pasa es que las personas transportan decisiones de la asamblea a sus colectivos de diferente tipo y se suman. La ventaja de poder mantener esta diversidad interna facilita que también haya diversidad en la trama social del barrio. Y las AA.VV. que son históricas, porque están constituidas desde finales de la dictadura y principios de la transición han encontrado en el espacio de la asamblea de barrio una manera de conocer y aproximarse a otras realidades asociativas.
Esto es una cuestión histórica porque incluso antes de que se constituyera la asamblea del barrio las relaciones, por ejemplo, entre el movimiento okupa y las AA.VV. ya existían. Había complicidades por ejemplo en el terreno del antifascismo, donde siempre ha habido una gran afinidad y una gran relación para trabajar juntos. Y se habían dado otras colaboraciones a la inversa, a nivel vecinal, porque el movimiento okupa siempre ha mostrado en el barrio una sensibilidad hacia las necesidades de las AA.VV. A partir de ahí se han trabado unas relaciones que hacen que en una campaña que pueda lanzar una asociación de vecinos sobre un determinado tema se encuentran que si lo llevan a una asamblea de barrio le va a dar una dimensión mucho más importante. Y también está el hecho de que la gente de la asamblea del barrio no está únicamente sentada en las asambleas que hacemos, sino que se conocen y comparten las luchas en la calle sean de un colectivo o de otro y eso facilita crear vínculos de confianza que nos permiten afrontar nuevas campañas y retos colectivos.
ALB.- ¿Cómo entiende el municipalismo la ABS? ¿Sería un tipo de municipalismo libertario?
Si consideramos municipalismo libertario el hecho de incidir sobre la administración o el hecho de defender las necesidades de los habitantes de un determinado espacio de una manera no institucional, digamos que podríamos decir que la asamblea de barrio tiene bastante de esa manera de entender las cosas. No es que no se quiera negociar con la Administración, pero se quiere negociar desde una situación de auto-organización y de fuerza, que es la manera de llevar las reivindicaciones. Eso no quiere decir que toda la gente que participa a nivel individual en la ABS o entidades que están en la trama, no tengan posturas de otro tipo. Por que a pesar de que no haya personas vinculadas a las estructuras de los partidos políticos grandes, tradicionales parlamentarios, sí que hay algunas entidades del barrio que de alguna manera estarían por las candidatures de unidat popular. De hecho, esto genera una dinámica, cada vez que llegan las elecciones, de debate interno, pero digamos que ahí se mantiene la autonomía de cada una de las entidades y personas que hacen lo que creen oportuno.
Para mantener la afinidad básica y no llegar a puntos de ruptura entre las diferentes posturas, digamos que la ABS no se posiciona en si hay que participar o no en las elecciones, y en cambio cada entidad que participa hace la campaña que cree oportuna. Digamos que intentamos preservar la afinidad básica, porque en estos casi 12 años ya, nos ha dado mucha fuerza, buscándola en la unidad de acción y en las cosas que nos hacen similares y cada uno deja fuera aquéllas cosas que sabe que nos pueden distanciar de los compañeros y compañeras con los que trabajamos cada día.
ALB.- ¿Cómo hacer que este contrapoder no se estanque y se institucionalice?
Lo primero es procurar que haya una dinámica continuada en la que los vecinos incluso que no participan en ninguna de las entidades vean en la asamblea de barrio un espacio en el que sus reivindicaciones de alguna manera se dimensionen, cojan fuerza, se compartan y se proyecten contra la Administración y contra el que esté haciendo mobbing en una escalera. Esto ya hace que la misma participación de la gente le de un contenido político de participación horizontal que nos distancia un poco de lo que es la burocratización y la estructura parlamentaria.

Luego estaría el sistema de toma de decisiones. El hecho de que se funcione en asamblea, que se procure siempre el consenso, es una cosa que dificilmente se puede combinar con una institucionalización de los procesos. Y finalmente, que también es una característica no solo de quienes participan en los colectivos o centros sociales de la asamblea de barrio, sino de la propia ABS y de la práctica es la acción directa. El entender que las cosas se han de conseguir luchando y que la negociación se debe hacer desde una postura de fuerza ganada por la lucha y la acción directa, hace entender que es imposible que exclusivamente recogiendo firmas y llevándoselas al Distrito nos van a dar algo. Eso nosotros ya lo hemos aprendido en el barrio hace muchos años. Las cosas se consiguen luchando, y esa tradición de lucha no es que sea una baza contra la burocratización pero de alguna manera hace que sea difícil. Seguramente, dar un paso a que la asamblea de barrio se posicionara a una participación en las instituciones del barrio o incluso hacer una candidatura propia, necesitaría de un debate y de pasar por encima de toda una serie de tradiciones que lo harían casi imposible.

ALB.- ¿Sabéis si hay otros barrios o pueblos que hayan seguido este ejemplo?
Hace un tiempo que vamos dando charlas por diferentes partes, sobre todo de Catalunya, explicando este proceso. Sabemos que hay cosas similares, que a veces no se llaman de la misma manera pero que proceden de la misma tradición o que son afines en de alguna manera, en su manera de decidir, se están dando en Gràcia, Nou Barris (barrios de Barcelona). Puede que como asamblea de barrio propiamente dicha han aparecido ultimamente en L’Hospitalet o Poble Sec. Pero digamos que estos espacios en los que diferentes personas que están en colectivos que incluso podrían tener en sus planteamientos la participación política, comparten el terreno de la autodefensa, de la reivindicación colectiva de derechos, es una cosa que se va reproduciendo.
Puede que no tengan el recorrido que tenemos nosotros ni la visualización que hemos tenido, pero digamos que se van dando procesos similares y no porque nosotros hayamos empezado sino porque yo creo que es el proceso natural de auto-organización desde abajo y que permite compartir espacios con gente de procedencias diversas. No es una cuestión de que nosotros hayamos inventado algo sino de que la gente si se quita de encima determinados condicionamientos y deja al margen las diferencias históricas y se mete en el terreno de lo cotidiano y de lo práctico, la mejor manera de organizarse es así.
ALB.- Vayamos al tema de las acampadas. Una de las estrategias que se está siguiendo a la hora de extender este movimiento es crear asambleas de barrio. Al menos alguna parece que han tenido éxito y echarán a andar unas cuantas. En Sants ya hay una acampada propia, ¿cómo estás viendo este proceso espontáneo que está teniendo lugar?
La acampada en Sants empezó el sábado por la noche, y ya llevamos unos cuantos días. El proceso de auto-organización necesita de su tiempo para madurar. La procedencia de la gente que llega a la acampada en Sants, principalmente es de la acampada en la Plaça de Catalunya, llevaban ya unos días allí. Casi ha sido un proceso necesario, ya que se desborda ya la acampada en Pl. Catalunya, el volumen de las asambleas y las comisiones de trabajo es inmenso y entonces es una estructura dificultosa. Yo creo que era un proceso natural el hecho de que se descentralice.
El planteamiento de que se vaya a los barrios es importantísimo. Y en Sants lo vemos así. Por eso la ABS y diferentes colectivos estamos apoyando la acampada desde el primer momento. Pondré un ejemplo muy claro: La conexión directa entre la acampada de Pl. Catalunya en el centro de Barcelona con los movimientos vecinales que puedan estar alrededor es nula. Porque alrededor lo único que tienes son multinacionales, grandes almacenes y tráfico. La realidad es que, a pesar compartir el contacto directo cotidiano y que existe solidaridad (la gente está yendo desde toda Barcelona allí), es muy diferente que desde el primer día lo que se ha hecho en Sants es que diferentes colectivos y grupos han trasladado sus asambleas a la plaza. O sea, que usan la acampada para visibilizar las actividades que ya existían en el barrio para conectar con la nueva generación de activistas y compartir la creación de este nuevo espacio como ágora de debates, pero en el mismo corazón del barrio conectado con las campañas que ya están funcionando allí.
Después el hecho de que los vecinos del barrio, que podían ver con cierta simpatía lo que se estaba haciendo en Pl. Catalunya pero consideraban después de una visita, que no se enteraban de lo que se estaba haciendo allí, porque hay demasiada gente… El hecho de tener cerca de casa una cosa similar representa que cuando llegan del trabajo, se bajan a las 9 a tocar la cacerola, si tienen más tiempo, bajan a las 7-8 de la tarde a las comisiones para preparar historias y después se quedan a la asamblea de la noche, ven las cosas que se están plantenado, hacen sus propuestas, se pueden integrar en grupos de trabajo y saben que es algo próximo. Por ejemplo las caceroladas en Plaza Catalunya, son en la misma plaza. Las caceroladas en el barrio de Sants han empezado a moverse. Quiere decir que la gente empieza a tocar la cacerola, un grupo se queda en la plaza como referente, pero la mayoría de la gente se va a pasear por todo el barrio.
Hoy por ejemplo se harán pancartas, los vecinos podrán hacerse sus propias pancartas con su slogan para colgarla en su balcón. Esto es importante, porque la conexión entre este activismo y la vida del barrio pienso que puede hacer que esta cultura que se ha creado de ocupación de plazas sea una herramienta que permanezca en el tiempo. Mientras que en Plaza Catalunya tenemos muchas amenazas, por decirlo de alguna manera, la continuidad, que se pueda desalojar por llevar mucho tiempo ahí… mientras que nosotros lo comentábamos ayer en la asamblea, si nos desalojan nos iremos a otra plaza. Y si no, la posibilidad de hacer las asambleas en las plazas sin ocuparlas está chupada porque solo tenemos que bajar de casa y nos ponemos a hacer asamblea. Por lo tanto hemos puesto en marcha un mecanismo que no van a poder parar. Por esto es tan importante haber llevado las acampadas del centro de Barcelona a los barrios.
ALB.- ¿Qué volumen de gente se mueve en estas asambleas populares en Sants?
Bueno, lo que había ayer eran unas 300 personas, lo que quiere decir que es importante. Además teniendo en cuenta que no es gente que venga de otros barrios somos de allí. Y va creciendo. Con la ventaja de que los vecinos lo tienen cerca y participan. Recuerdo que en la asamblea de anteayer, el día de las elecciones, municipales en caso de Catalunya, autonómicas en otras partes, y cuando se abrió el micro, la primera en pedir palabra fue una vecina mayor que dijo “bueno, no estoy acostumbrada a hablar por micrófonos, pero quiero resaltar que entre el domingo y hoy (la asamblea era el lunes) no ha cambiado nada. Han cambiado ellos, pero nosotros somos los mismos.” Que esto te lo diga una vecina que no ha estado politizada hasta el momento y que puede que por primera vez participe en una asamblea y que tiene tan claro que cambien quien cambie en las Administraciones nosotros tenemos que seguir organizados, da una perspectiva que entusiasma, que te dan ganas de continuar.
ALB.- Muchas gracias por la entrevista, espero que la cosa siga con esta fuerza. Salut
Salut
http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/17739
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